martes, 13 de enero de 2009
El copamiento a la tablada.
Trepaba una ladera del polvorín militar, las suelas de los borceguíes: aplastaban la gramilla, el soldado, cansado y sudado por el peso de su casco, nos amenazó diciendo: ¿Qué hacen ahí? Yo, justo aplastaba un alacrán y el resto de los rufianes, cotinuaban destruyendo los catres.
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