viernes, 23 de enero de 2009
El petero...
Trabaja rápido, es hábil y astuto...aparece repentinamente detrás de un poste de luz o al lado de un container de basura. Promete dar placer en veinte minutos, el cliente acepta. El petero, pizpea para todos lados... antes de bajarle la cremayera a la velocidad de la luz y succionar la pija, como si su boca, fuera la de un anguila. El tiempo apremia en la clandestinidad, se escucha el sonido de un patrullero. El cliente acaba y luego paga, el petero recibe el dinero...Huye por el empedrado, escupiendo y limpiándose la boca -mojada por el afrecho caliente.- con un pañuelito con flores bordadas.
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