martes, 13 de enero de 2009

¡Qué lástima!..

Charlando con mi mamá - ya un poco achacada.- hablábamos del futuro juicio a Jorge Rafael y sus secuaces. Ella decía, propio de la edad que la aqueja: Con los milicos trabajaban, comían, viajaban y hoy: la gente no tiene que comer. Antes hacían escuelas, autopistas, cárceles. Eso, cárceles.- les respondí. Ahí, debería estar Jorge Rafael, en la mismísima cárcel que él construyó hace unos cuántos años atrás, lamentablemente ya fue demolida. ¡Qué lástima!

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