martes, 13 de enero de 2009

Rawson

A las ciudades argentinas con puertos internacionales, llegan barquitos de todas las nacionalidades. Trayendo en sus bodegas o en el camarote de algún marinero, drogas que por lo general, son consumidas por la población del país de origen. En Argentina, las drogas son distribuidas por los dealer, que se acercan a las dársenas del puerto, para recibir a su proveedor... luego las comercializan en los cole secundarios. Los pibes quedan intoxicados por completo, las estampillas con L.S.D. con la cara impresa de Gorbachov, son las preferidas.

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