jueves, 19 de marzo de 2009

¡Qué lástima!

Charlando con mi mamá, ya un poco achacada, hablábamos del futuro juicio a Jorge Rafael y sus secuaces. Ella decía: propio de la edad que la aqueja. "Con los milicos trabajaban, comían, viajaban y hoy: la gente no tiene que comer. Antes hacían escuelas, autopistas, cárceles.
Eso, cárceles... ahí debería estar Jorge Rafael, en la mismísima cárcel que él construyó hace unos cuántos años atrás, lamentablemente ya fue demolida. ¡Qué lástima!

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