jueves, 9 de abril de 2009

Las ciudades

En tiempos del virreynato, el Marqués se paseaba despreocupado por el centro de una ciudad pujante del interior del país. A los forasteros: les resultaba admirable la integración y grata convivencia que había entre wincas,criollos y malones. No existían murallas ni zanjas que establecieran diferencias entre ellos.
Hoy, tal vez el corset del capitalismo salvaje, ha construido nuevas murallas o zanjas, que hacen de la convivencia algo hostíl.

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