jueves 9 de abril de 2009
Matriz fascista
Para poder alterar el rumbo del pensamiento fecal. Primeramente es necesario hacer una pequeña cirugía, un corte del tamaño del dedo pulgar, logrando un espacio suficiente, que nos permitirá extraer la caquita de conejo diarreico, que obstaculiza la entrada de la luz del mesías: al salvoconducto entre el aquí y el allá. En síntesis, ojalá las viejas estructuras se deshagan por completo y en el infierno, Borges le niegue una charla de café a Etchecolatz.
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